Publicado en Burladero.com | Manuel Sagüés | Sangüesa | 14-09-2011
Allá por 1521, el rey de Navarra Enrique II de Albret, conocido como El Sangüesino, intentó recuperar el reino conquistado a sangre y fuego por el Duque de Alba y demás secuaces de Fernando el Católico, El Falsario. Hace casi cinco centurias, medio milenio, en terrenos de Noáin ocurrió la gran y definitiva batalla que nos llevó a perder nuestra independencia. May mal asunto todavía hoy en día: basta con saber que se están organizando nosequé fastos para celebrar que nos conquistaron.
Increíble. Esta breve entradilla viene a cuenta, además de por mi condición de historiador, porque el triunfo de Armendáriz, que es de Noáin, se produjo en Sangüesa, la ciudad navarra que nunca faltó y donde vio la luz del reyno, producto de la unión de Catalina y Juan, Enrique II de Albret, El Sangüesino.
En la historia real El Sangüesino perdió en Noáin. Ayer, el de Noáin triunfó en Sangüesa. Bueno… un poco de historia y mucho de juego de palabras para titular esta crónica haciendo incapié en que Roberto Armendáriz ya es todo un rey del toreo a caballo en la vieja Zangoza. Los datos lo atestiguan. El noaindarra debutó en esta plaza en 2004 y, desde entonces, ha triunfado en 8 ocasiones, cortando 14 orejas.
Y Armendáriz triunfó con mucha fuerza. Ya venía de arrollar por tierras palentinas el martes, donde había cosechado cuatro orejas y un rabo. En Sangüesa confirmó su extraordinario momento superando con creces a sus compañeros de terna no sólo en orejas, también en cuadra, pureza de toreo, ajuste, remate de las suertes y, sobre todo, actitud.La corrida de José Manuel Sánchez se prestó al buen toreo por sus buenas hechuras, son y noble colaboración.
El tercero, Algodón, fue el más insulso de la función, pero Armendáriz puso todo de su parte para alegrar los embroques y el conjunto de la faena. El de Noáin montó a Cilín de salida y Delirio y Polvorilla en banderillas. El bayo Polvorilla pegó un recital de tirar de costado del aplomado toro para colocarlo en suerte. Una labor muy técnica y meritoria que le hubiera valido una trabajada oreja si no es por fallar con el rejón de muerte montando a Trasnochador. Sin embargo, el triunfo esperado de El Sangüesino no se esfumó ante Larguito, toro que cerraba plaza.
El de José Manuel Sánchez se emplazó de salida y tuvo irregular ritmo en sus acometidas. Las dificultades las resolvió con un valentísimo Prometido. Una vez entregado Larguito, el noaindarra y su estrella Zamorino protagonizaron un brillante tercio de banderillas en los que hubo unos pares de gran pureza, todos ellos rematados cara a cara o con la suerte de piruetas muy ajustadas. Rejón letal, derrame y 2 orejas.
Curro Bedoya cortó una generosa oreja del 4º. El catalán mostró mucha voluntad y colorido, pero pasando deprisa y sin ajuste. Bien con su caballo Triunfador. Y Moura estuvo notable ante su 1º, pero mató mal. El luso ya sólo estuvo regular con su 2º, y horripilante con la hoja de peral.
Ficha del festejo:
Seis toros de José Manuel Sánchez. Correctos de presentación mejor los tres primeros. Nobles y manejables. Soso el 3º y con más que domeñar el 6º.
Curro Bedoya: silencio y oreja.
Joao Moura Hijo: saludos, silencio.
Roberto Armendáriz: silencio y dos orejas